Yo creo firmemente en que hay un momento en la vida de todo ser humano en el que se ve obligado a enfrentar un adiós.
Enfrentar una pérdida.
Un momento predetermino con circunstancias inusuales (o no) que te obliga a gritos a aceptar lo inaceptable, te obliga a darte la cabeza contra un tronco para ver que la vida sigue un curso, y que tarde o temprano todo se va.
''ya está. Esto no está, se fue''
Tarde o temprano todo se va digo segura... pero ¡como me cuesta aceptarlo!
Pérdida estoy yo, que me da miedo el cambio
Pérdida estoy yo, que lloro con cada despedida .
Pérdida... ¿así estoy yo?
No hay comentarios:
Publicar un comentario